miércoles, 30 de mayo de 2012

El primer día con nosotros

Después de algunas horas que para mi fueron eternas, te llevaron a la habitación. Venías en una especia de charola que era tu cuna durante tu estancia en el hospital.

Llegó la enfermera contigo y te levantó. Me moría de las ganas de poderte cargar por primera vez y cuando te tomé entre mis brazos sentí una felicidad aún mayor a la que en ese momento me invadía.

En ese momento el tiempo se detuvo, no había nada a mi alrededor, sólo nos mirábamos a los ojos y nada mas importaba. Esos instantes fueron mágicos en los cuales nos compenetramos, ahí estabas, esa persona adorada por la cual mi vida estaba cambiando de la mejor manera posible. Me quedo corto en palabras para explicar lo que sentí en esa mirada tuya.

Al poco tiempo llevaron a tu mamá a la habitación y te dio de comer. También, para los 2 fue una gran experiencia. Compartir contigo ese momento nos encantó.

Al poco tiempo te llevaron a dormir y nos disponíamos a descansar para al día siguiente, domingo, esperar a todos los visitantes y seguir con la aventura.