miércoles, 19 de octubre de 2011

Tu dentro yo fuera

Anoche viví una gran experiencia. Despues de un ajetreado día laboral y una atenuante ida al gimnasio fui a casa. Ana y yo cenamos unas deliciosas quesadillas y una ensalada y en la plática me contaba de como sentía los movimientos del bebé dentro de ella.

Que por las mañanas dormía y no sentía que se moviera dentro de su vientre, que si se acostaba en determinada posición, el bebé se movía inquieto y hasta que se cambiaba se tranquilizaba, que por las tardes daba mucha lata, en fín. El vínculo tan especial que las mujeres guardan con sus hijos.

Y me entró la curiosidad. ¿Qué siente Ana cuando el bebé la patea o se mueve? Le pregunté y me respondió que era una rara sensación, pero... Yo como podía percibirlo. Pues muy fácil, pues mi mano sobre su panza y me quedé a la espera de alguna manifestación de su mundo que en este momento es dentro de ella. Después de pasados unos momentos  ¡Sentí una serie de golpes cerca de donde estaba mi mano! Impresionante, y fue en ese momento donde comprendí la emoción de saber que dentro de poco tiempo estará en mi mundo alguién amado y muy anhelado. Pero por este momento el vínculo que nos estrecha es el poder tocar la panza de Ana y saber que mi hijo esta ahí.

Me embarga una gran alegría!

1 comentario:

  1. Imagina que ya lo tienes frente a ti a esa parte de ti. Platícale, ponle música, cuentale cuentos. Que hermoso, cada vez tus publicaciones son más bonitas.

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